WHAT ELSE? (Un mundo subtitulado)
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Días atrás hice la prueba con mi novia.

– “¿Te gustan los anuncios de NESPRESSO, los de George Clooney?” – le pregunté.

– “Por supuesto” – me respondió con seguridad.

– “Bien, ¿y no has notado algo DIFERENTE en esos anuncios, algo que no sueles encontrar en los demás?” – cuestioné de nuevo.

Sí, me habló de la elegancia de esos spots, de su tono humorístico, la presencia del actor… pero en realidad, tal como yo esperaba, no recordó la DIFERENCIA: esos anuncios se emiten en versión original subtitulada, algo nada habitual en España. – “¡Es verdad, no le había dado importancia!” – replicó ella.

Pregunten en sus hogares, pregunten, seguro que se encuentran con situaciones parecidas.  De acuerdo, el producto es tan bueno que casi se vende solo (España está consolidada como el tercer mercado mundial para NESPRESSO), pero apostaría a que los directivo de NESTLÉ, que no deben ser precisamente tontos, han tenido en cuenta al menos dos factores para no doblar sus anuncios al español:

Primero: Si tienes un anuncio con un guión brillante y a una estrella de tal magnetismo, para que hacer cambios. Si has pagado un buen dinero por tener la voz de Clooney, uno de sus atributos más valorados, por qué sustituirla por la de un doblador anónimo.

Segundo: España, por fin, está preparada para los subtítulos. Lo que años atrás se consideraba un engorro, ahora es un acto de normalidad y hasta resulta cool en ciertos estratos sociales.

Permítanme profundizar en este último aspecto, que tiene miga. Espero no herir sensibilidades, pero sepan que la gran responsable de que una generación de españoles se muestre totalmente receptiva al inglés y a la VOSE ha sido la malvada piratería… lo que no han logrado décadas de planes educativos y costosos cursillos en academias privadas, lo han conseguido -involuntariamente, claro está- sujetos como Kim Schmitz, el capo de MEGAUPLOAD recientemente encarcelado, o nerds emprendedores como los que dirigen Series Yonkis.  Han hecho realidad el sueño húmedo del consumidor de lo audiovisual: lo quiero y lo quiero AHORA -y si es gratis, mejor-. ¿Los subtítulos? Un pequeño peaje a pagar gustosamente.

Sí, a estas alturas, para competir internacionalmente, lo ideal es que toda una generación de españoles ya fuera bilingüe. Pero tengamos paciencia, en Suecia o Dinamarca también empezaron con los subtítulos.

 

 

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Samuel Guilera
Director Estudios Cuantitativos

sguilera@immarket.es